¿Cuántos tipos de grúas para enfermos existen y cómo se utilizan?

Las personas con movilidad reducida y sus cuidadores pueden beneficiarse del uso de grúas.

Las grúas se diseñaron para reducir el esfuerzo que supone en ocasiones la movilización de personas. El traslado de una persona encamada por ejemplo se facilita con esta herramienta.

Las grúas se componen de un elevador y un arnés que sujeta a la persona cómodamente. Y utilizarlas es relativamente sencillo. En general, el elemento elevador está diseñado para que el anclaje del arnés quede encima de la cama. El arnés puede ser colocado y ajustado fácilmente a la persona. Tras este ajuste se ancla el arnés al elevador y se activa el mecanismo.

Existen varios tipos de grúas. Por su funcionalidad podemos distinguir hasta cuatro tipos:

  1. Móviles. Utilizadas para mover al paciente de la cama a otro lugar. Disponen de una base con ruedas que permiten el traslado.
  2. De techo. A través de un raíl colocado en el techo de la habitación.
  3. Fija.

Por otro lado cabe hacer una distinción de las grúas por su uso doméstico (o domiciliario) o  profesional.
En el primer caso se trata de dispositivos sencillos, cuyo manejo es simple y que están diseñadas para ser utilizadas en domicilios particulares.
Las segundas son grúas multifuncionales,  de manejo complejo  y generalmente utilizadas en centros hospitalarios o grandes residencias.

Los precios de estos dispositivos varían según los modelos y en función  de su complejidad técnica, capacidad de elevación y multifuncionalidad,

La solidez y calidad de los materiales así como los accesorios es necesario que sean de elevada calidad para que tengamos la seguridad de tener una buena herramienta de la que podamos servirnos.