Diagnostico: Inicio de la enfermedad de Alzheimer

El diagnóstico de Alzheimer, de su inicio, puede ser impactante para la persona y para sus familiares. Al mismo tiempo puede producir una sensación de alivio el confirmar los síntomas que estaban apareciendo. Y una vez diagnosticado, ¿cómo puedo gestionarlo?

Recomendaciones para gestionar el diagnóstico de Alzheimer

Cuando a una persona le diagnostican un inicio de la enfermedad de Alzheimer le asaltan muchas dudas, cuestiones y miedos. La persona y la familia comienzan un proceso de asimilación de la enfermedad, de incertidumbre o de falta de conciencia del problema. La sensación de falta de información también es protagonista en estos momentos en los que no se sabe por dónde empezar. Por ello, os damos algunas recomendaciones que pueden arrojar un poco de luz en este proceso.

Información sobre la enfermedad

Tras el diagnóstico, los profesionales de la salud pueden ofrecer información sobre la enfermedad o puede que no. Es entonces fundamental buscar información en espacios seguros, lugares en los que la información que nos dan es adecuada. Estar informados ayuda a mantener cierto control sobre la situación y disminuir la posible ansiedad y estrés que podamos sentir. Además, nos permite conocer la la enfermedad, su evolución y los tratamientos disponibles farmacológicos y no farmacológicos. Esta información puede encontrarse en espacios como este, MimoOnline, o por ejemplo en las distintas asociaciones para personas con Alzheimer y familiares.

Atención y cuidados actuales

Una vez informados y teniendo en cuenta la situación personal y los recursos disponibles (asociaciones, servicios sociales, asesoramiento...) se recomienda centrarse en la atención y cuidados actuales. Es decir, elaborar un plan de cuidados con la situación actual porque ésta irá cambiando y se irán modificando los cuidados y la atención que requiere la persona. Así, al centrarse en la situación actual se desarrollan actuaciones concretas a situaciones presentes. Se trata de resolver las necesidades actuales sin prestar demasiada atención a las futuras y ser conscientes de lo que aún hacemos y no tanto de lo que vamos perdiendo. El objetivo es que la persona siga siendo lo  más autónoma posible y aunque supervisando, no sobreproteger a la persona. Ésta seguirá teniendo las riendas de su vida.

Planificación del futuro

Es importante dedicar atención al futuro una vez estamos informados y hemos planificado el momento actual. Saber cómo se va a actuar en cuanto a la toma de distintas decisiones o de futuras atenciones mantendrá cierto control de la situación. Por eso recomendamos hablar ciertos temas con los familiares por ejemplo los financieros y legales o las decisiones sobre los futuros cuidados y los servicios de atención que necesitaremos. En este momento se puede preparar un testamento vital o planificar las ayudas que se van a necesitar para medicamentos o cuidados.

Conseguir ayuda para el día a día

Como hemos comentado, tras un diagnóstico de Alzheimer, pedir ayuda por ejemplo en una asociación nos permitirá organizar y controlar en la medida de lo posible la situación. Además podemos utilizar recursos que nos ayudarán en nuestro día a día. Algunos de ellos son el uso de las nuevas tecnologías (recuerdo de toma de medicamentos, seguridad en el hogar...), un calendario que nos recuerde las citas previstas o las actividades, las notas adhesivas para recordar, mantenerse seguro en el hogar y fuera de él solicitando la ayuda necesaria, pedir a los familiares o personas de confianza que nos ayuden a continuar llevando un estilo de vida saludable (alimentación sana, ejercicio moderado, descanso adecuado...), etc. En caso de que viva solo, puede pedir a una persona de confianza que sea su contacto en caso de emergencia, infórmese sobre la prevención de caídas o realice sus actividades de forma simplificada (por ejemplo, acudir a lugares habituales).

 

Fuente:

Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias (CRE Alzheimer)

National Institute on Aging (NIH)

 

Esta web utiliza cookies puedes ver aquí la política de cookies. Si continuas navegando estás aceptándola