Los cuidados básicos en la vejez

El proceso de envejecimiento se asocia a una serie de cambios físicos que deben tenerse en cuenta. Estos cambios y diversas patologías que pueden surgir asociadas a la edad se controlan mediante ciertos cuidados básicos del anciano.

Cuidados esenciales del adulto mayor

Los cuidados básicos del anciano se relacionan directamente con las necesidades de la persona mayor y con el mantenimiento de la calidad de vida y el bienestar general. Por tanto, no sólo contienen los cuidados físicos sino también los psicológicos y sociales.cuidados fisicos vejez

Estudiar las necesidades específicas de cada persona nos dará la clave para ofrecer unos cuidados significativos y de calidad. De esta manera también retrasaremos los posibles síndromes geriátricos. Éstos son un conjunto de enfermedades que aparecen con mayor frecuencia en la vejez. Los síndromes geriátricos ocasionan pérdida funcional y social.

Para disponer unos cuidados básicos del anciano óptimos es fundamental partir de una buena comunicación y de un clima de confianza y seguridad. Si alcanzamos estos propósitos conseguiremos iniciar una relación de cuidados favorable.

Cuidados básicos del anciano. Cuidados físicos.

En este artículo nos vamos a centrar en los cuidados físicos, sin olvidar que están asociados a los psicológicos y sociales. Estos abarcan:

  • el apoyo a la persona en cuanto al bienestar emocional,
  • el estado de ánimo,
  • la calidad del sueño,
  • las actividades sociales
  • o las funciones cognitivas entre otros.

Los cuidados físicos los podemos clasificar mediante la higiene corporal, la alimentación, la higiene postural, la autonomía y la prevención de riesgos.

Pautas para unos cuidados de calidad para ancianos

Higiene personal

Una adecuada higiene personal es básica para el mantenimiento de una vejez saludable y la prevención de ciertos problemas como son infecciones, problemas en la piel o malestar general. Para ello, la limpieza e hidratación serán los objetivos principales.

Higiene corporal:

Para empezar, se recomienda ofrecer un espacio de aseo que procure la seguridad de la persona y la dignidad. Si requiere de ayuda y en la medida de lo posible siempre hay que comunicarlo y obtener consentimiento. También es importante si necesitara cierta ayuda el mantener su autonomía en las tareas que pudiera realizar.

En el lugar de aseo y en su caso deben colocarse las ayudas técnicas indispensables para la higiene correcta. La higiene corporal se realizará en el lugar que se precise (la persona está encamada o no). La temperatura ambiental debe ser la adecuada, entre 22 y 25°C. y se deben tener a mano los productos a utilizar como por ejemplo un gel pH neutro. Éste se utiliza en el lavado corporal para evitar irritaciones en la piel. Tras el aclarado del jabón debe secarse la piel minuciosamente e hidratarse de forma conveniente.

Higiene bucal:

La higiene bucal es fundamental en el cuidado básico del anciano e importante para evitar posibles infecciones. Debe realizarse después de cada comida o cuando sea preciso. Si la persona mayor no puede hacerlo sola, el cuidador debe realizarlo limpiando cada parte con detalle y aplicando después un protector labial. En caso de utilizar una prótesis dental también deberá lavarse diariamente.

Cuidado de los pies:

Los pies a medida que envejecemos requieren de cuidados especiales para evitar futuros problemas. La falta de seguridad al caminar o las caídas son en muchas ocasiones consecuencia de la falta de cuidados en los pies. Las recomendaciones que dan los expertos son remojarlos en agua caliente cuando los sintamos cansados o doloridos, secarlos bien e hidratarlos a diario, utilizar un calzado cómodo y evitar las prendas ajustadas en esta zona del cuerpo.

Alimentación saludable

El proceso de envejecimiento lleva asociados ciertos cambios fisiológicos que modifican las necesidades nutricionales de la persona. Con cierta frecuencia estas necesidades no se alcanzan apareciendo malnutrición y algunas consecuencias. Éstas pueden ser la aparición de algunas patologías, el empeoramiento de enfermedades y de su recuperación, el inicio de una situación de dependencia, el aumento del riesgo de caídas, etc.

Practicar una dieta saludable, variada y equilibrada, es importante siempre, pero cobra mayor relevancia durante la vejez. En la dieta es necesario que aparezcan todos los grupos de alimentos.

  • Lácteos y derivados
  • Carnes, pescados y huevos
  • Legumbres, patatas y frutos secos
  • Verduras y hortalizas
  • Frutas
  • Cereales
  • Aceite de oliva

Para que una dieta sea equilibrada, debe ser variada y contener los grupos de alimentos en sus proporciones adecuadas para cubrir nuestras necesidades orgánicas.

La alimentación en la vejez se organiza mediante unas pautas nutricionales coherentes con las necesidades fisiológicas, la actividad física realizada y la salud general. Según los expertos estas pautas deben ser las siguientes:

  • Proteínas. Ingerir el 20% de la dieta (pescados, proteínas vegetales o lácteos desnatados).
  • Hidratos de carbono. Alrededor del 55%. Se recomienda consumir legumbres, cereales integrales, vegetales y disminuir el consumo de azúcar.
  • Aumentar su consumo en la vejez mediante frutas, aceite de oliva, frutos secos, vegetales, etc.
  • Beber 2 litros de agua al día. Con la vejez la sensación de sed disminuye, no se debe esperar a tener sed para beber.

Higiene postural

A medida que envejecemos, deseamos mantenernos autónomos el mayor tiempo posible y ser independientes para la realización de las actividades diarias. Sin embargo, pueden aparecer ciertos problemas fisiológicos que limiten este objetivo. Como consecuencia la persona mayor se sentirá insegura, aumentará el riesgo de caídas y la probabilidad de ser dependiente.

La higiene postural es el conjunto de normas que nos ayudarán a mantener una posición correcta. Ya sea en movimiento o quietos, debemos proteger principalmente nuestra columna vertebral, músculos y articulaciones.

La higiene postural consigue reducir los daños musculoesqueléticos en base a ciertas recomendaciones. Algunas de ellas se refieren a la postura correcta al dormir, al estar sentados, levantarnos o coger algún peso y realizar tareas básicas. Estas pautas previenen y reducen las lesiones que puedan producirse y por tanto futuras situaciones de dependencia.

En general, podemos decir que si:

conseguiremos mejorar nuestra forma física, tendremos músculos y huesos más fuertes y resistentes, y adquiriremos una mejor postura tanto en reposo como en movimiento.

En caso de presentarse dolor, es necesario acudir al médico y seguir las recomendaciones que nos de.

Sigue estas pautas para mantener el bienestar

Como ves, con unas sencillas pautas, es fácil conseguir unos cuidados básicos que mejorarán significativamente el bienestar y la calidad de vida del adulto mayor.

Si tienes alguna duda sobre el tema, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de MimoOnline, tu consultoría gratuita para cuidadores.

Recuerda que en el cuidado de un anciano no estás solo. Puede contar con diferentes recursos que te ayudarán en tu día a día. Por ejemplo el Servicio de Ayuda a Domicilio de MimoHogar. ¡Consúltanos!

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Fuente:

Cuidados básicos del anciano” (2007) Editorial Just in Time S.L

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