El apoyo integral a las cuidadoras de personas mayores

El cuidado de personas mayores a domicilio es una ocupación de incalculable valor que la realizan una gran cantidad de personas en nuestra sociedad. Muchas cuidadoras dedican sus días a la atención de personas mayores en situación de dependencia o que necesiten ayuda para realizar sus actividades diarias. Y esto engloba una amplia variedad de tareas que dependerán de las necesidades de la persona que cuidan. Realizar estas tareas puede sobrecargar a la cuidadora, aunque esté preparada para ello.

Sin apoyo, la situación de cuidados puede superarnos

Mediante la ayuda de otros familiares, del entorno cercano, de las asociaciones o de entidades de ayuda a domicilio conseguiremos organizar nuestros días, las tareas a realizar y el tiempo libre que podemos disfrutar. Por ello, queremos servir de apoyo a todas las cuidadoras (en femenino, la gran mayoría de las personas que cuidan son mujeres) que viven su día a día sin casi recibir ayuda o sin ninguna ayuda. Queremos transmitiros que es imprescindible recibir ayuda, que existen diferentes recursos para conseguir apoyo y que uno de los derechos de las cuidadoras es pedirlo. En el siguiente artículo encontraréis un listado de derechos y deberes de las personas que cuidan: Derechos y deberes de los cuidadores.

El cuidado de personas mayores a domicilio. ¿Quién cuida a las cuidadoras?

En la actualidad y según datos de Envejecimiento en Red los cuidados de personas mayores profesionales o formales no alcanzan el 15% del total. Es decir, el resto de los cuidados los ofrecen las cuidadoras informales o familiares, siendo 3 de cada 4 mujeres. Los datos detallan que se ofrecen en gran medida cuidados relacionados con las actividades básicas de la vida diaria (higiene corporal, alimentación, ayuda en el vestir, a levantarse...) y como consecuencia aparecen problemas de salud física y psicológica.

Sin duda, hay que ofrecer apoyo a las cuidadoras

Cuidado de personas mayores en casa

 

Con estas cifras, vemos imprescindible ofrecer ayuda en el cuidado de personas mayores a domicilio. Si sois cuidadoras de personas mayores, si atendéis a una persona en situación de dependencia podéis recibir ayuda desde diferentes ámbitos y mediante unos mismos objetivos: Facilitar vuestra labor diaria y mejorar el bienestar y la calidad de vida. Por ello, os ofrecemos con detalle ciertos recursos de apoyo:

Información

Recibir la información necesaria es fundamental para cuidar y para cuidarse. Como cuidadora te será muy útil conocer la situación de salud física y psicológica de la persona, la enfermedad o enfermedades diagnosticadas, los medicamentos que toma, gestionar las ayudas a la dependencia o tener unas nociones básicas de cómo atenderla. Sobre esto último, se puede recibir información específica, adecuada y según la situación personal sobre cómo asear, alimentar, mover o cambiar de postura, organizar la vivienda, las ayudas técnicas disponibles (por ejemplo, colchones antiescaras, grúas de elevación o sillas de ducha), etc. Por este motivo distintas entidades, como la nuestra desde la consultoría, ofrecemos todo tipo información y asesoramiento para las personas que cuidan.

Ayuda mutua entre cuidadoras

Los grupos de ayuda mutua entre cuidadoras son un recurso muy útil que sirve de apoyo a las personas que participan de ellos. Se trata de reuniones en las que se decida tiempo a expresar, compartir, apoyar, aprender, escuchar... En los grupos se encuentra la oportunidad, además de descansar de las rutinas diarias, de compartir por ejemplo las experiencias personales, los problemas que pueden surgir o los sentimientos. Así mismo se escucha a los otros que pasan por situaciones similares pudiendo ayudarlos. Estos grupos pueden formarse por las personas cuidadoras que se ponen en contacto con otras o a través de las distintas asociaciones o entidades dedicadas a ello.

Apoyo social y comunitario

Este tipo de apoyo hacia los cuidadoras es imprescindible ya que reduce el posible estrés y la sobrecarga mejorando la salud física y psicológica. Así, las personas que dedican sus días al cuidado de personas mayores a domicilio y cuentan con apoyo social tienen menos probabilidad de sufrir por ejemplo ansiedad, depresión y otras enfermedades. Y es que el apoyo social, disponer de una red social adecuada aumenta la calidad de vida y el bienestar de las cuidadoras. Las relaciones con otras personas, los amigos o las entidades comunitarias consiguen mantener nuestra red social, nuestro contacto con lo otros y la posibilidad de pedir y recibir ayuda.

Apoyo formal

El apoyo formal hace referencia a un grupo de servicios que ofrecen las entidades públicas y privadas con el principal objetivo de reducir la carga de trabajo de las cuidadoras familiares o informales. Además, mediante este tipo de apoyo se facilita el respiro familiar, es decir, un tiempo de descanso, de desconexión o de ocio. Este apoyo debe ser profesional y debe integrar las necesidades de la persona cuidada y de la persona que cuida teniendo en cuenta el entorno y las circunstancias específicas. En respuesta a estas necesidades, el cuidado de personas mayores a domicilio se programa y ofrece mediante ciertos servicios individualizados y específicos.

El apoyo formal se ofrece desde las distintas disciplinas profesionales y sociosanitarias. Los profesionales incluidos en los servicios de ayuda a domicilio pueden ser técnicas de atención sociosanitaria a domicilio, enfermeras, psicólogas, trabajadoras sociales o terapeutas ocupacionales, entre otras. En las siguientes líneas detallamos algunos de estos servicios.

El servicio de ayuda a domicilio, un apoyo formal

Como hemos comentado, el apoyo formal se define como la ayuda que se presta a través de ciertos servicios personalizados. En el cuidado de personas mayores en casa, los servicios de ayuda a domicilio son un ejemplo del apoyo formal que podemos encontrar a nuestro alcance. Si como cuidadora necesitas cierto apoyo, detallamos a continuación los servicios a domicilio que puedes encontrar en Grupo Las Mimosas, en concreto en MimoHogar:

  • El servicio a domicilio es un servicio de atención sociosanitaria específico para personas mayores o en situación de dependencia. Mediante esta atención a domicilio, la cuidadora familiar puede disponer de tiempo libre y de descanso de su labor diaria. Este servicio incluye la atención a las actividades básicas como el aseo, la alimentación o la movilización de la persona (ayudar a levantarla, acostarla, etc...).
  • La teleasistencia móvil. Es un servicio que ofrece tranquilidad y seguridad a la personas mayor que vive solas. Mediante un dispositivo móvil, la persona está asistida en todo momento, permitiendo a la cuidadora poder estar tranquila cuando no está con ella.
  • Los acompañamientos personalizados. Se trata de un servicio de acompañamiento para persona mayor o en situación de dependencia individualizado. Es decir, se acompaña a la persona en las actividades que precise. Por ejemplo las actividades de ocio y tiempo libre.
  • Los acompañamientos médicos y hospitalarios. Es un servicio mediante el que se acompaña a la persona a una cita médica o en un periodo de hospitalización. Este tipo de acompañamiento es muy demandado sobretodo en periodos largos de hospitalización en los que la cuidadora no puede estar presente de manera continua (por ejemplo todas las noches).
  • La consultoría sobre la Ley de Dependencia. Es un servicio que ofrece MimoHogar debido a la gran cantidad de preguntas y dudas que nos llegan semanalmente sobre los servicios y prestaciones que pueden solicitar. Al dedicarnos al cuidado de personas mayores a domicilio podemos iniciar el proceso de evaluación de la persona y la situación para así obtener un reconocimiento de dependencia. Tras esto se asignarán ciertos servicios o prestaciones económicas. Desde este servicio específico asesoramos y ayudamos en la realización de los trámites necesarios, que conllevan tiempo y que en muchas ocasiones las cuidadoras no disponen del suficiente para gestionarlos.

Para terminar, sólo deciros a vosotras, cuidadoras que dedicáis vuestro tiempo a atender a un familiar, que no estáis solas, que podéis contar con varios apoyos y ayudas que facilitarán vuestro día a día.  Disponer de la ayuda necesaria para mantener vuestro bienestar y para no sentir soledad en la valiosa y admirable labor que realizáis.