CORONAVIRUS ¿QUÉ HACER CUANDO HAY UN CASO EN MI FAMILIA?

Había trascurrido casi un mes desde que nos dijeron que era un positivo. Se había empezado a sentir mal un día al volver del trabajo, dolor de cabeza y malestar general... podía ser compatible con cualquier día de trabajo cansado y lleno de tensiones.

Podía coincidir con cualquier día de trabajo de los últimos meses, aquella noche se despertó sobresaltado.

CORONAVIRUS ¿QUÉ HAGO AHORA?

El estado general había empeorado y aparecieron la fiebre, el entumecimiento, los sudores fríos y dolor en la garganta. En casa, además de paracetamol, poco o nada teníamos para mejorar esos síntomas.

A la mañana siguiente ya estábamos en marcha llamando al centro de salud para pedir hora a nuestro médico de atención primaria. En cuanto hablamos de los síntomas que tenía, de forma inmediata nos indicaron la palabra clave: Aislamiento

¿Cómo llevar a cabo el aislamiento en casa?

La habitación que él ocupaba no tenía baño, solo era un dormitorio amplio que permitía tener algunos elementos que lo hacían más confortable, como por ejemplo una televisión,  radio y poco más.

Preparamos todo para dejarlo solo y comenzar el necesario aislamiento.

Pautas de Actuación

  • Comunicación y llamada. Necesitábamos mantenernos comunicados por si sufría algún empeoramiento. El teléfono móvil podía servirnos para mantener la comunicación, o en su defecto, una simple campanilla, silbato o similar.
  • Distancia Social. Podíamos estar en la misma casa, pero nos vamos a mantener aislados los unos de los otros. Teníamos que compartir el baño, por lo que necesitábamos ser muy cuidadosos. Nadie más en la casa había presentado de momento ningún síntoma y debemos evitar por encima de todo nuevos contagios.
  • Medicación. Dejamos a su alcance un termómetro para que nos indique la temperatura corporal y Paracetamol para la fiebre.

Es muy importante saber cómo tratar y utilizar la vajilla, utensilios, ropa, EPIS, etc.

  • Vajilla. Destinamos platos, vasos y cubiertos en exclusiva para él lavándolos sin mezclar con otros utensilios. La lejía será para ello nuestro mejor aliado, agua caliente y jabón también nos ayudarán. Colocamos en la puerta de la habitación un taburete o mesita pequeña donde estará la bandeja con todo lo necesario para cada comida principal del día.
  • Utensilios. Todo lo necesario para que pueda estar confortable y además entretenido será bienvenido. Libros, prensa, música para escuchar... Queremos que el tiempo se le pase con rapidez para que no se le haga demasiado duro.
  • Ropa, EPIS, productos de limpieza e higiene personal. Hemos colocado un cubo con dos bolsas de basura dentro de la habitación. Allí depositará la ropa que tenga para lavar, de forma que dicha ropa no entrará en contacto nunca directamente con nosotros. Emplearemos guantes y mascarilla para meter la ropa en la lavadora y la someteremos a alta temperatura de lavado, si es de 90º mejor, aunque le recomendación básica es de lavar a 60º. Tuvimos que comprar todo el material necesario: Guantes, mascarillas, gel hidroalcohólico, lejía y productos de higiene personal.

Esperamos la llamada telefónica del Centro de Salud.

La evolución, transcurridas unas horas no es buena, ha comenzado con tos seca, opresión en el pecho y aumento de la temperatura.

Nos anticipamos, llamando de nuevo al servicio de Urgencias y explicamos los síntomas… El dolor en el pecho es el síntoma más preocupante, acompañado de la dificultad respiratoria.

La derivación al Hospital es ya necesaria

Tres semanas más tarde, hemos tenido que realizarnos los test PCR de COVID-19 para poder descartar nuevos contagios en nuestro entorno familiar y laboral.

Tras la hospitalización, lo esperamos de nuevo en casa, la situación ha cambiado. Nos encontramos con una situación de recuperación, pero no completa todavía.

Persisten síntomas leves como la dificultad de respiración. No hay fiebre y los síntomas han disminuido, aunque todavía quedan secuelas y la necesidad de 14 días mínimo de aislamiento en el domicilio. La PCR debe dar negativa, mientras tanto el autoaislamiento es obligado.

Bienvenido a casa

Mantenemos las pautas que habíamos iniciado antes del empeoramiento.

Está muy cansado y con sensación de debilidad, sabemos que es un proceso largo que exige mucha paciencia y cierto grado de estoicismo.

Hemos adquirido un Pulsioxímetro, nos lo han aconsejado para que podamos medir la Saturación de oxígeno a través del pulpejo del dedo. Esto nos dará la pista de la buena evolución o no.

En este caso de la dificultad respiratoria, si está recuperado tendremos una cifra de saturación en el pulsioxímetro de entre  el 95 y el 100%.

Por debajo de 90 debemos comunicarlo al médico que va a realizar su seguimiento de alta hospitalaria. Ahora en esta nueva situación no le mantienen el soporte de oxígeno en el domicilio, así que mientras estaremos pendientes de su recuperación y de que el tratamiento médico lo continúe sin interrupción.

Continuamos controlando la temperatura corporal, seguimos con los cuidados.

Las llamadas telefónicas de seguimiento del alta se agradecen, generan seguridad, estableciendo lazos entre el equipo sanitario y el paciente y se producen a las 24/48 horas de estar en casa. Después se van espaciando…semanal y quincenalmente hasta su recuperación, que se producirá con un PCR a COVID 19 negativo.

Algunos apuntes

Los nuevos cuidadores no profesionales

Nos hemos convertido todos en cuidadores y sabemos que hasta que no tengamos un resultado negativo en la prueba PCR puede contagiarnos.

Lo normal es que esta prueba se la repitan a los 14 días aproximadamente de darle el alta hospitalaria. Por ello, debemos extremar los cuidados y mantener nuestras pautas ya establecidas y pautadas.

Los cuidados no profesionales alternativos

Sabemos que son tan importantes los tratamientos médicos como aquellos “NO médicos”, pero que ayudan.

  • Mantener el ánimo alto, para que el enfermo se mantenga en una situación anímica adecuada a sus necesidades. Es probable que en muchas ocasiones tendrá dudas de su propia recuperación, ya que ésta es lenta.
  • Mantener al enfermo con actividades adecuadas a sus posibilidades para que puedan pasar el tiempo de forma animada y optimista.
  • Estimular su autocuidado, para que vayan ganando en autonomía.
  • Hacer ejercicio de recuperación física. En algunos casos nos encontraremos que es necesario recurrir a los servicios profesionales de un fisioterapeuta. Esto será en los casos más graves, cuando haya afectado neurológicamente y haya habido pérdida de movilidad.
  • La alimentación equilibrada y saludable, rica en vegetales y frutas; así como una buena higiene personal y del entorno, nos permitirá ayudar a proporcionar los medios adecuados para una rápida recuperación.

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