Los centros de día para personas mayores y en situación de dependencia

Los centros de día son instalaciones especializadas organizadas para atender, en este caso, a las personas mayores y a las personas en situación de dependencia, durante el día y apoyar a los familiares. Esta atención es integral, sociosanitaria y multidisciplinar, es decir, diferentes profesionales (gerontólogas, auxiliares, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, etc) atienden desde su área a los usuarios de los centros.

¿En qué consisten los centros de día?

Estos centros ofrecen la posibilidad de permanecer y utilizar durante el día unas instalaciones acondicionadas y organizadas para las personas mayores y en situación dependencia. Generalmente en un horario concreto y unos días específicos (por ejemplo de 9 a 17h. de lunes a viernes) se atiende de forma especializadaintegral y sociosanitaria, disfrutando además de un tiempo en compañía de otros para realizar ciertas actividades o recibir algún tipo de atención específica. Así mismo, son una vía para conseguir que las personas que lo deseen sigan viviendo en su entorno habitual, en su hogar. Y por supuesto, ofrecen una alternativa de respiro familiar a los cuidadores, a los familiares que atienden en el domicilio a un ser querido. Un apoyo que mejora la calidad de vida y el bienestar de las personas usuarias y de sus familiares.

Beneficios de los centros de día para personas mayores o en situación de dependencia y sus familiares

Centros de día

Acudir diariamente a un centro de día beneficia no sólo a la persona usuaria sino también, y si es el caso (la persona mayor puede por ejemplo vivir en soledad), a los familiares que la atienden en su hogar. Los beneficios para las personas mayores o en situación de dependencia y sus familiares pueden ser:

Mantenerse activos

Mantener cierto nivel de actividad, dependiendo del nivel de autonomía, es fundamental para tener una adecuada calidad de vida. Acudir a diario a un centro en el que realizar actividades en compañía de otros mejora sin duda el bienestar personal y contribuye a autocuidarse física y emocionalmente.

Evitar el aislamiento

Los centros de día consiguen evitar el aislamiento de las personas usuarias y mantener las relaciones sociales necesarias para un estado de ánimo adecuado. Además, todo esto puede retrasar o enlentecer un posible deterioro cognitivo y su evolución.

Permanecer en el entorno habitual

Asistir a diario (entre semana) a un centro de este tipo ofrece la posibilidad de seguir viviendo en el domicilio habitual, algo que desean gran parte de las personas mayores. Permanecer en su entorno el mayor tiempo posible permite independencia, mantener las relaciones sociales y con la comunidad. Además, favorece la continuidad de la identidad de la persona, es decir, vivir rodeada de sus pertenencias, recuerdos y vivencias, y esto mantiene sin duda el bienestar personal.

Atención a las necesidades básicas, socioculturales y terapéuticas

En los centros de día, los profesionales cualificados para ello atienden de manera integral abarcando las necesidades e intereses de las personas usuarias. Atienden desde las necesidades básicas (por ejemplo, personas que necesitan ayuda en su higiene), las terapéuticas (como puede ser la estimulación cognitiva) o las socioculturales (como son las visitas culturales o actividades de ocio y tiempo libre).

Respiro familiar

La persona mayor o en situación de dependencia que acude a este tipo de centros, además de obtener los beneficios anteriores, ofrece un descanso a los familiares o cuidadores que habitualmente le atienden en casa. En general, los cuidadores familiares asumen gran cantidad de tareas diarias (por ejemplo ayuda en la higiene, la alimentación, mantenimiento del hogar o acompañamientos a citas médicas) y dependiendo de el apoyo que reciban pueden sobrellevar la situación con una gran desgaste físico y emocional. El respiro o descanso que ofrece asistir a diario a un centro de día beneficia de este modo al cuidador principal.

Servicios que pueden ofrecer los centros de día

Los centros de día pueden ofrecer distintos servicios de manera integral y multiprofesional. Desde los servicios de atención a las necesidades básicas hasta servicios complementarios como la podología. En definitiva se trata de atender a las personas mayores o en situación de dependencia manteniendo su bienestar, su calidad de vida, sus capacidades, su identidad, su dignidad, sus intereses. Algunos de estos servicios pueden ser:

  • Transporte. En ciertas circunstancias, acudir al centro de día puede complicarse para algunos usuarios y quizás por ello no lo hagan. Por ejemplo, personas mayores que viven en soledad y no pueden acudir por sus propios medios. El transporte adaptado favorece que todas las personas que así lo deseen puedan acudir a su centro.
  • Atención a las actividades básicas de la vida diaria (ABVD). Estas actividades abarcan las necesarias para autocuidarse, las actividades imprescindibles y cotidianas que realizamos a lo largo del día. Por ejemplo, las relacionadas con la higiene personal (lavado de los dientes, uso del inodoro...) o la alimentación (en los centros de día se ayuda en caso necesario a la persona usuaria en los momentos de por ejemplo la comida).
  • Servicios para atender a la salud física y psicológica. Se trata de diferentes servicios ofrecidos por distintos profesionales que tienen como objetivo mantener y mejorar la salud física y psicológica de las personas usuarias de los centros. Algunos de estos servicios son el servicio médico, de enfermería, psicología, terapia ocupacional, fisioterapia, actividades de prevención de problemas de salud, etc.
  • Servicios socioculturales. Estos servicios promueven el bienestar social y la participación activa en la sociedad y las actividades culturales y de la comunidad. Disfrutar del ocio de manera participativa partiendo de los intereses de los usuarios mejora su bienestar general y social. Por ejemplo, el servicio de animación sociocultural además de la participación activa fomenta el desarrollo personal fortaleciendo las redes sociales entre las personas. Se pueden realizar actividades culturales, lúdicas, musicales, intergeneracionales, etc.
  • Servicios complementarios. En los centros de día para personas mayores o en situación de dependencia se pueden ofrecer otros servicios complementarios y en función de las necesidades e intereses de los usuarios. Algunos de estos pueden ser por ejemplo el servicio de podología, peluquería o un servicio de atención de fin de semana puntual.

Para terminar, sólo destacar que los centros de día son un recurso valioso y necesario que fomentan el envejecimiento activo y reducen el aislamiento social en la vejez. Promueven estilos de vida saludables, la participación activa en la comunidad y mejoran el bienestar personal y la calidad de vida.

 

Fuente:

Inforesidencias

 

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