La ayuda a domicilio para personas en situación de dependencia

Las personas en situación de dependencia requieren del apoyo de otras personas o ayudas técnicas para mantener su calidad de vida y bienestar personal. La ayuda a domicilio para personas dependientes trata de solventar este apoyo necesario en su día a día y a su vez a los cuidadores o familiares de la persona.

La Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia reconoce tres grados de dependencia.

Según esta ley y la asignación a un grado u otro de dependencia, las prestaciones serán diferentes y por tanto la ayuda prestada también. Estos grados son:

  • Grado I (Dep. Moderada). Las personas necesitan ayuda para realizar alguna actividad básica de la vida diaria (ABVD). Esta ayuda se presta una vez al día o de forma intermitente manteniendo su autonomía.
  • Grado II (Dep. Severa). Con la asignación a este grado se estima que se necesita ayuda para realizar varias ABVD entre dos o tres veces al día. Esta ayuda no requiere el apoyo permanente, manteniendo así cierto grado de autonomía.
  • Grado III (Gran Dependencia). En este nivel, se requiere apoyo diaria y continuamente por parte de cuidadores. La persona ha perdido su autonomía e independencia en todos sus ámbitos como el físico o el intelectual.

Así, la ayuda a domicilio para personas dependientes se desarrolla según la asignación a un grado que determinará las acciones concretas que se pondrán en práctica.

El apoyo formal o informal, es decir, profesional u ofrecido por cuidadores no profesionales o familiares, se organiza según las necesidades individuales. Las persona en situación de dependencia requerirá de unas ayudas u otras en función de su situación.

La ayuda a domicilio para personas dependientes se organiza según la atención que se necesite.

Esta atención se desarrolla a nivel físico, psicosocial y de gestión y funcionamiento de la unidad convivencial:

1. Atención física

Las personas que ofrecen atención física a otras en situación de dependencia intervienen mediante el desarrollo de las actividades de la vida diaria. Estas tareas pueden ser las siguientes:

  • En caso de ser cuidador profesional o formal, ofrecer información a la persona o cuidadores acerca de las ABVD.
  • Fomentar la autonomía de la persona en situación de dependencia.
  • Intervenir en la higiene y aseo personal.
  • Realizar las movilizaciones necesarias de la persona utilizando en su caso las ayudas técnicas disponibles.
  • Ayudar en la alimentación promocionando hábitos saludables.
  • Realizar en caso necesario un apoyo doméstico (mantenimiento del hogar, organización de la ropa, comprar alimentos, etc.).
  • Prevenir las úlceras por presión mediante un adecuado cuidado de la piel y los cambios posturales necesarios.
  • Ayudar en la administración de la medicación prescrita.
  • Tomar las constantes vitales y conocer los primeros auxilios.

2. Atención psicosocial

El apoyo psicosocial en la ayuda a domicilio para personas dependientes se presta teniendo en cuenta ciertos aspectos. Se fomenta la comunicación entre la persona, los familiares y el cuidador y la buena convivencia. Además, es fundamental ayudar en la promoción de la autonomía preparando el entorno y los espacios para ello.

Las personas que prestan ayuda a domicilio deben indagar las necesidades especiales de la persona que atienden referentes a la posible rehabilitación o mantenimiento del estado psicológico adecuado. Así mismo, ofrecen una relación fluida entre todos los implicados asesorando o sensibilizando sobre las necesidades materiales y de relación de la persona.

3. Gestión de la unidad de convivencia

Los profesionales de ayuda a domicilio para personas en situación de dependencia colaboran además en la gestión del hogar al que prestan apoyo. Por ejemplo, pueden organizar, almacenar y controlar las existencias de los alimentos u organizar los espacios de la vivienda para una mayor accesibilidad teniendo en cuenta las ayudas técnicas. Es decir, que no sólo atienden a la persona y ofrecen cuidados, también organizan y gestionan el domicilio derivando si se diera el caso a otros servicios o profesionales.

 

Fuente:

Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia