Carta a los Reyes Magos. No me olvides.

"Queridos Reyes Magos, este año os hago una petición muy especial. Los médicos han diagnosticado a mi padre con la enfermedad de Alzheimer. Una enfermedad por la que, entre otras cosas, podrá olvidarme o más bien no reconocerme".

Así empieza la carta de Julio. Unas líneas en las que el único deseo es que su padre no le olvide. ¿Te gustaría escribir también tus deseos para este año? ¿Te gustaría dedicar unas lineas a tu familiar con el que la comunicación se ha complicado? Aquí puedes hacerlo.

No me olvides

La carta de Julio, una petición especial por Navidad, un ruego a no perderse entre los recuerdos de su padre. Julio continúa:

"Este año quisiera pediros, no algo imposible, porque soy consciente de que esta enfermedad irá borrando sus recuerdos. Os pido que ocurra despacio, que me de tiempo a disfrutar de él, a hablarle y recordar juntos tantas cosas que hemos vivido en familia. Pido tiempo para que pueda compartir conmigo sus miedos, para ayudarle a llevarlo lo mejor posible. Pido momentos inolvidables para este año, que aunque él acabe olvidando, permanezcan en mi recuerdo. Yo seré su memoria, yo se los recordaré. Este año solo pido eso, tiempo."

Alzheimer

Julio pide tiempo, tiempo para compartir con su padre, para recordar y para crear nuevos recuerdos. La enfermedad de Alzheimer, esa de la que todos hemos oído hablar, implica mucho más que la pérdida de memoria. Voy a explicar algunos de sus síntomas y algunos consejos para ofrecer apoyo a los cuidadores familiares de personas con Alzheimer.

La enfermedad de Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que provoca un deterioro cognitivo y funcional en la persona. Además, se considera una enfermedad familiar en cuanto a las consecuencias que tiene para los familiares y las personas allegadas en su día a día.

Uno de los síntomas más comunes y que sin duda más temor produce es la pérdida de memoria: Saber que poco a poco dejaremos de reconocer a nuestros seres queridos o saber que nuestro familiar no nos reconocerá algún día. La pérdida de memoria es el síntoma más temido pero hay otros que también conllevan consecuencias importantes y cambios en la vida de todos los implicados. Veamos algunos de ellos:

Los síntomas del Alzheimer más comunes

Además de la pérdida progresiva de la memoria, debes tener en cuenta que pueden aparecer otros síntomas. Síntomas que si no se gestionan de forma adecuada pueden repercutir de forma negativa en el día a día de la persona y sus familiares.

  • Síntomas conductuales. Este tipo de síntomas producen cambios en el comportamiento de la persona y los que causan más ansiedad y sobrecarga en los cuidadores familiares. Como ejemplo, algunos de estos síntomas son la agitación, la deambulación, la deshinibición o la irritabilidad.
  • Síntomas psicológicos. Los síntomas psicológicos producen un gran sufrimiento en la persona y sus familiares y generalmente empeoran a los conductuales. La depresión, la ansiedad o la apatía son algunos de ellos.

Para estos tipos de síntomas, la intervención con las medidas adecuadas es fundamental para gestionarlos y mantener el bienestar de la persona y sus cuidadores principales.

Cuidando al cuidador

El cuidador principal o el familiar que atiende a diario a una persona con Alzheimer puede sentir una sobrecarga a nivel físico y emocional si no toma las medidas oportunas. El estrés del cuidador es frecuente en estas situaciones en las que un familiar se hace cargo de casi todas las necesidades de la persona con Alzheimer. Asumir y gestionar adecuadamente el nuevo rol de cuidador principal conlleva un cambio importante en la vida cotidiana. Así, tomando las medidas necesarias, se puede proteger a la persona cuidadora de la sobrecarga y del estrés que lo acompaña. Vamos a ver estas medidas protectoras de la sobrecarga del cuidador:

  • El apoyo social. Las relaciones sociales son imprescindibles en la vida del cuidador porque previenen y reducen la posibilidades de sentir sobrecarga. Por ejemplo, la relación con otros familiares, la participación en actividades de la comunidad, el sentimiento de utilidad que asocia a sus funciones, sus roles y el disponer de una persona de confianza, un confidente con el que contar.
  • El apoyo psicológico. Este tipo de apoyo es un recurso útil y eficaz para aliviar la sobrecarga del cuidador. Un apoyo beneficioso desde el diagnóstico de la enfermedad, en todo el proceso y desarrollo del Alzheimer y hasta el fallecimiento y duelo de la persona.
  • La información y la formación son esenciales en la persona cuidadora. La información sobre la enfermedad por ejemplo de sus fases o sus síntomas más comunes y la formación por ejemplo en cómo gestionar estos síntomas conforme aparecen ayudan a la persona a reducir el estrés y la sobrecarga.
  • Cuidarse a uno mismo. Para protegerse a uno mismo es importante cuidarse, es decir, mantener unos hábitos de vida saludables, pedir ayuda cuando sea necesaria, usar los recursos sociosanitarios o poner límites son algunas de las formas de autocuidado.

Si cuidas, cuídate

Estas medidas pueden proteger a la persona cuidadora del estrés y la sobrecarga que acompaña a esta enfermedad. Conocer los síntomas, buscar información de profesionales sobre cómo manejarlos y tener en cuenta los consejos anteriores te ayudarán en tu día a día. Si cuidas a una persona con la enfermedad de Alzheimer cuídate y pide ayuda y apoyo. Y si tienes alguna duda, déjanos un comentario y la resolveremos.

 

Fuente:

Know Alzheimer

 

 

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